Bienvenido/a a una entrada más de mi diario reflexivo. En este caso voy a hablar sobre las semanas en las que, al no haber clase presencial, se nos encargó por grupos hacer ciertos trabajos, tanto para el día 28 de octubre como el día 4 de noviembre. Fueron unas semanas de mucha organización y trabajo en equipo, que a pesar del reto que se nos puso debido a incompatibilidad de horarios, supimos sacarlo con mucho éxito. Mi grupo es el E, y mis compañeros son Marta, Sergio y Jaime, con los que reconozco que hicimos un gran trabajo y supimos coordinarnos muy bien. Además, como se trata de un máster en el que cada uno tenemos nuestras propias vidas y nuestras preocupaciones fuera de la clase, fue una buena oportunidad para conocerlos un poco mejor y darme cuenta de lo buenos docentes que van a llegar a ser, cada uno a su manera y su personalidad única. Fue un gusto trabajar con ellos.
Como siempre, las sugerencias serán bien recibidas. Gracias por leerme.
¡Nos vemos!



